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10 Riesgos del trabajo remoto y cómo superarlos

El home office es una de las grandes innovaciones del mundo laboral. Ha permitido a los empleados: ahorrar tiempo, recursos y disponer de más libertad en sus horarios y actividades personales. Sin embargo, para aprovechar al máximo estos y otros beneficios es fundamental entender los riesgos del trabajo remoto para poder superarlos. 

En un post anterior hablé de las dificultades que puede haber desde el punto de vista de la empresa.  Aquí tomo el ángulo de los colaboradores.

Riesgos del trabajo remoto. Photo Credit Bruno Cervera Azsk- Unsplash

Riesgos del trabajo remoto. Photo Credit Bruno Cervera Azsk- Unsplash

Riesgos del trabajo remoto

1Confundir la vida personal con la laboral

Al estar en tu casa trabajando, a menudo es difícil separar el espacio personal/familiar del laboral. Esto se manifiesta en relación al tiempo, donde los momentos que le dedicas a temas personales y domésticos (poner el lavarropas, atender al plomero, hablar con un amigo) se mezclan con los laborales. Puede disminuir la concentración y la productividad, y por otro lado generar malestar en tu familia al sentir que no les prestas atención.  También tu familia puede sentirse invadida ya que te esparces en lugares de uso común como el living o la cocina. Y en ocasiones estar tantas horas conviviendo con el otro puede terminar generando choques y cansancio.

2Dificultad de concentración y compromiso a largo plazo

Estar en tu casa multiplica la cantidad de distracciones posibles. Requiere mucho más esfuerzo de concentración y de abstinencia. Ahí está la TV, tus hijos, tu pareja, nadie te está viendo si te tomas unos minutos para ti misma, si duermes una siesta, etc. Estas cosas no pasan en una oficina, y las tentaciones son mucho menores. Si tienes la disciplina de disfrutar de estos aspectos sin que afecten tu capacidad de completar tus compromisos laborales, no tendrás problemas. La dificultad aparece cuando no tienes esa disciplina.

3Sensación de desigualdad de oportunidades con los empleados presenciales

Algunos empleados sienten que no terminan de enterarse de lo que pasa en la empresa, que se pueden estar tejiendo alianzas o armando movidas políticas de las cuales ellos quedan afuera. Que no se los tiene en cuenta para algunas decisiones. Pueden sentir que sus oportunidades de crecimiento se ven disminuidas por no estar presencialmente en una oficina. 

4Falta de integración con el resto del equipo

Este es un tema que ya hemos tratado con anterioridad. Sabemos que la presencia genera una integración que la virtualidad no siempre alcanza. La posibilidad de compartir tiempo con la gente, esas charlas informales que se pueden dar en espacios comunes de la oficina, o una reunión espontánea entre los que estamos ahí, promueve los lazos de integración.

5Falta de sensibilidad en decisiones.

En ocasiones, las decisiones a tomar acerca de algún tema, requieren de ese “feeling” que se da en una discusión de trabajo, de alguna mirada, del gesto que de una clave, que me da feedback sobre el rumbo a seguir. Eso es muy difícil de conseguir a la distancia.

6Aislamiento

El trabajar desde la casa puede fomentar el aislamiento. Si tu eres una de esas personas que trabajan varios días a la semana desde tu casa, y ves con poca frecuencia (o nunca) a tus compañeros, corres el riesgo de volverte cada vez más ermitaña. Quizás no te des cuenta que estás cada vez más sola. Y si en particular te cuestan los vínculos sociales, aislarte no es la solución. 

7Falta de empatía

Practicar la empatía, de “ponerme en los zapatos del otro”, de intercambiar ideas, opiniones, sugerencias, de ser sensibles, es tanto o más importante que el conocimiento técnico que necesito para cumplir mi rol. El contacto visual genera mayor capacidad de empatía entre los individuos ya que entre otras cosas, fomenta que se cuiden más las formas de decir las cosas. El hecho de no ver a quién le hablo, puede relajar los filtros y descuidar al otro, permitiendo intercambios que pueden ser desde violentos hasta desubicados. Esto puede traer grandes inconvenientes. (Piensa en la cantidad de malos entendidos ocasionados por mensajes de texto o emails.)

8Interpretaciones erróneas

La comunicación humana es siempre fuente de malentendidos, aun cuando es presencial. Cuando no es presencial, se potencian más aún las posibilidades de interpretar las cosas con el filtro personal de cada uno. Sabemos que la contextualización de un enunciado dicho oralmente, es tan importante como el enunciado en sí mismo. Al no tener frente a mi a las otras personas es fácil generar fantasías acerca de sus intenciones no explícitas, alusiones, metamensajes y demás. Cuando estás delante de ellos es más fácil verificar y disipar esas fantasías. Ejemplos de tus interpretaciones personales que pueden no tener nada que ver con lo que el otro piensa: “No le gusta mi trabajo”. “Me dice eso porque me quiere echar”. “Se enojó conmigo, seguro que hice algo mal”. Photo by Fazly Shah on Unsplash

9Exceso de trabajo

Por otro lado, uno de los grandes riesgos del trabajo remoto puede ser excederse en el tiempo y autoexigencia de trabajo, lo que redundará en agotamiento y falta de rendimiento a largo plazo. Un gran número de personas tienen dificultades en medir y autolimitarse, con lo cual trabajan larguísimas horas. 

10Desdibujamiento de los objetivos laborales 

Si bien éste tópico no es inherente al trabajo remoto, nuevamente la distancia lo potencia. La dispersión espacio-temporal de los contribuidores, quienes trabajan según sus propios tiempos o husos horarios en sus respectivas casas/países, puede tener como consecuencia que se pierde la sensación de unidad y objetivo común.

Riesgos del trabajo remoto. Photo Credit Mimi Thian Unsplash

Riesgos del trabajo remoto. Photo Credit Mimi Thian Unsplash

Evalúa tus propios riesgos

Algunas ideas que puedes poner en práctica:

  1. Preserva un espacio: es fundamental que te hagas un espacio laboral dentro de tu casa. Así sea un escritorio rebatible, o una parte de la mesa del living, asegúrate que puedas usarlo como “oficina” aun en horarios de vida familiar. Trata de no expandirte por toda la casa dejando papeles, pendrives y otros elementos de trabajo. Respeta los lugares y horarios comunes para que también los demás respeten tu espacio de trabajo. Es importante generar acuerdos con las partes comprometidas ya que requerirás de su comprensión, paciencia y respeto.
  2. Oblígate a salir de tu casa al menos una vez al día. 
  3. Trata de tener a diario reuniones virtuales donde compartan la cámara. Eso hará que te arregles como si tuvieras que ir a una oficina, que no descuides tu aspecto ni tu manera de expresarte.
  4. Recuerda siempre que aunque no veas al otro, o el otro no te vea, debes hablar cuidando las formas, ser amable y cordial. Ten cuidado con las ironías y los chistes que puedan ser mal interpretados o ser ofensivos para alguno de tus compañeros.
  5. Recuerda que estás inmersa en una multiculturalidad y que tal vez tus colegas tengan diferentes backgrounds con los cuales interpretarán lo que dices.
  6. Si el idioma en que se comunican no es tu lengua nativa y/o la del resto del equipo, aumenta el cuidado al comunicarte. 
  7. Trabaja desde algún café al menos uno o dos días a la semana.
  8. Cada tanto trata de reunirte con un colega a trabajar desde algún lugar en común. Photo by Mimi Thian on Unsplash
  9. Organiza con frecuencia encuentros con compañeros de trabajo, clientes o proveedores.
  10. Acércate a tu oficina al menos una vez a la semana o por quincena y visita a la mayor cantidad de gente que puedas para enterarte de lo que está ocurriendo y generar presencia. Si tienes la posibilidad de mezclar el home office con el trabajo en la empresa, no dejes de hacerlo. El esfuerzo de trasladarte se verá recompensado.
  11. Asiste a conferencias de tu campo para mantenerte activa y actualizada.
  12. Acepta invitaciones que propicien el networking. Una de las maneras de reducir los riesgos del trabajo remoto es ser deliberada en tu búsqueda de establecer y fortalecer conecciones. 
  13. Debes ser sumamente cuidadosa con los horarios en que envías mensajes y mails. Puede contactarte con tu jefe y consultarle cuál es la modalidad que usan en la empresa, poniéndote de acuerdo para no excederte ni que se excedan en las comunicaciones fuera de horario.
  14. Ponte muy estricta con los tiempos: tanto los laborales, para no excederte, como los “permisos” que te tomes durante el día, para no perjudicar ninguna de las dos áreas: la personal y la laboral. Incluso debes ser rigurosa con el refrigerador, ya que al estar a mano propicia una tentación constante. 

Si tienes dudas con respecto a tus posibilidades de ascenso, a cómo es visto tu trabajo por tus superiores o cualquier otro rumor no dejes de hablarlo con ellos. Evita estar hablando por detrás con otros compañeros para tratar de dilucidar estas cosas. Recuerda que es preferible que trates de resolver cualquier malentendido con la fuente.

Como ves, trabajar desde tu casa es un desafío constante. Las nuevas modalidades requieren nuevos aprendizajes. Como en cada revolución, lleva tiempo adaptarse a los cambios. Los beneficios del home office ya los sabes. La clave es que estés atenta a los riesgos.

Evita los riesgos del trabajo remoto. Photo Credit Mimi Thian Unsplash

Evita los riesgos del trabajo remoto. Photo Credit Mimi Thian Unsplash

¿Quieres una carrera profesional exitosa? ¡Inspírate en María José Gómez Silva!

María José Gómez Silva es la Directora Comercial para Latinoamérica y Canadá de Novartis Farmacéutica. Si quieres diseñar un plan de vida y de carrera profesional a tu medida, no te pierdas esta entrevista!

Nos recibe en el amplio salón del subsuelo de Novartis Argentina. María José Gómez Silva, Majo, como la conocen todos, es una líder apasionada por temas de inclusión que fue creando su camino al andar. Como lo oyes. A medida que fue creciendo en su carrera profesional, fue encontrando maneras de adaptar su rol a su etapa de vida. Unas veces acompañando a su esposo en sus traslados y otras siendo acompañada por él en los propios. Por momentos escalando de manera vertical y por otros, moviéndose lateralmente para ampliar sus destrezas.

En los últimos años, además de su puesto oficial Maria José es miembro del consejo de Diversidad e Inclusión global de Novartis Farma, representando a Latinoamérica y Canadá. En este rol, tiene una gran influencia en la estrategia de la organización respecto de temas de inclusión, entre los que se cuenta la inclusión de género y el desarrollo del talento femenino. Dentro de este contexto, además de haber liderado el programa de capacitación anual Step Up Plus para mujeres de la región, ha estado recibiendo mensualmente a un grupo de ejecutivos de diversas empresas que integran el Círculo Inter Empresarial del RSM patrocinado por su compañía. Como en todo lo que se refiere a su carrera profesional, se involucra con una energía admirable.

Maria Jose Gomez es un perfecto ejemplo de cómo en tu carrera profesional los movimientos laterales son tan importantes como los verticales

Maria Jose Gomez es un perfecto ejemplo de cómo en tu carrera profesional los movimientos laterales son tan importantes como los verticales

Betina Bensignor — ¿Qué significan para vos los círculos del RSM y cuál sentís que es el aporte que le hacen a tu carrera profesional?

María José Gómez Silva— Principalmente me dejaron muy claro el hecho de que soy “exploradora” y también soy “experta”. Eso es muy rico, porque en varias situaciones que vivimos a diario, el poder asegurarse que uno juega ese doble rol, hace que pueda orientar mejor la curiosidad natural para detectar oportunidades o temas que son claves. A su vez, del lado del experto, uno tiene herramientas para poder ayudar a encontrar soluciones. (Majo se refiere a los dos roles que alternan los participantes de nuestros Círculos de Mentoría Mutua.)

BB— En algunos círculos en los que participé noté que muchas mujeres proyectan su carrera profesional en una compañía sólo hacia los siguientes dos puestos por encima del actual. ¿Cuáles son los sí y los no para crecer más alto y llegar a ocupar puestos de decisión?

MJGS—Yo creo que la mujer no tiene que mirar qué hay más arriba sino saber adónde quiere llegar. Y en base a eso definir cuáles son los pasos a seguir. El mundo está cambiando muy rápido a todo nivel, y el solo ver dos puestos más arriba puede hacer que no lleguemos a prepararnos para el mundo que viene, porque quizás en dos o tres años ese puesto ya no existe. Entonces, en lugar de pensar en qué hay más arriba, es importante pensar adónde quiero llegar y cuál es el mejor camino para llegar.

BB— ¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

MJGS— El poder ayudar a los demás y la posibilidad de cambiar el entorno para contribuir con los demás. En mi caso, se trata de pacientes o personas que conviven con distintas patologías. En verdad, comencé en la industria farmacéutica hace veinte años y la elijo cada día porque cada logro me llena de satisfacción.

BB— Cuando comenzaste, ¿te veías en el lugar en el que estás hoy?

MJGS—Vengo de una familia tradicional, soy la mayor de cuatro hijos y se esperaba de mí que continuara el rol femenino habitual. Yo sentía inquietud por hacer otras cosas pero nunca recibí el aliento, no era parte de mi entorno romper esquemas, no existía “el plan de vida y de carrera profesional” para una mujer. Así es que fui buscando mi camino porque me veía trabajando en el mundo de la empresa. Más adelante sí, fui conociendo muchas personas en mi camino, incluyendo a mi marido, que me fueron alentando.

La carrera profesional la gerencia cada uno. No lo olvides!

La carrera profesional la gerencia cada uno. No lo olvides!

Las etapas de una carrera profesional exitosa

BB— ¿Podrías hablar de tu carrera profesional en términos de etapas?

MJGS— Si, creo que es bueno darle esa mirada porque cada etapa va acompañando el crecimiento que uno tuvo en la anterior. Mi primer trabajo fue un laboratorio farmacéutico en Uruguay, donde vivía en ese momento con mi familia. Cubrí una suplencia de alguien con licencia por maternidad, y si bien la idea inicial era tomar ese puesto temporalmente, fui descubriendo qué era lo que me apasionaba tanto de este mundo, hasta que quedé efectiva y pasé a encargarme de algunas marcas. En poco tiempo empecé a disfrutar lo que hacía, a liderar equipos y mantener contacto con los actores involucrados en la comercialización de los productos. Allí encontré mi lugar, eso que había imaginado y soñado.

Después viene otra etapa: tomo el riesgo de cambiarme de compañía y un año después me ofrecen mudarme a Chile, a tomar una posición de mayor liderazgo. A los 27 años me fui sola a vivir a un país que no conocía.

Estuve dos años. El primero me dediqué a conocer la gente, la cultura, los actores con los que hablaría, y el segundo decidí cursar un Diploma en Dirección Comercial y Ventas en la Universidad Adolfo Ibáñez. Esta etapa fue de mucho crecimiento, me seguí preparando y estudiando. Fueron dos años muy exitosos que me dieron muchísima confianza y me ayudaron a seguir creyendo en mí misma.

Pronto me ofrecieron venir a la Argentina a ocupar una posición mayor en un mercado más grande. Y acá también fue un riesgo, porque si bien es mi país no tenía experiencia laboral acá. Este mercado no lo conocía y había que entender nuevos actores y un sistema de salud diferente. Fueron otros dos años de mucho éxito que me permitieron volver a Chile con una posición mayor: la que pertenecía a mi jefe en mi anterior estadía. Hasta ahí, siempre había trabajado en laboratorios, aunque todavía no veía un “mapa” de mi carrera profesional.

BB— En este tramo te casaste, ¿cómo siguió tu desarrollo profesional?

MJGS— Yo quería cumplir el sueño de volver a Chile a esa posición que me habían prometido, manejar toda la división farmacéutica. Por un tiempo viajamos, nos casamos y cuando quedé embarazada prioricé la familia. Ahí comenzó otra etapa: tomar la decisión de que para mí era importante la maternidad, pero también me importaba seguir con las dos cosas. Pensé que quizás repartiría un poco el foco pero no tendría que dejar todo lo que fue mi carrera profesional. En aquel entonces mi marido estaba en Uruguay y apliqué a una posición en Novartis Uruguay para manejar la línea de OTG (productos de venta libre), fue una decisión de familia.

A nivel profesional fue una experiencia increíble porque me permitió desarrollar nuevas habilidades, como crear spots televisivos, y me ayudó a afinar muchísimo qué comunicar y cómo para posicionar una marca. Viví dos experiencias nuevas en simultáneo: la maternidad y este mundo que me sigue apasionando.

Al tiempo a mi esposo le ofrecieron un trabajo en Perú.  Ése fue otro momento en el que tuve que decidir. Hasta ahí, los dos llevábamos adelante nuestras carreras en paralelo, pero este nuevo cambio me implicaba renunciar para poder acompañarlo. Tuve las dudas que atraviesan a muchas mujeres, pensé en lo bueno de dedicarme a mi hija, a disfrutar y estar presente las 24 horas los 365 días del año. Pero la verdad es que una vez que estábamos instalados, lo que sentí no fue la alegría que esperaba sino una frustración de sentir que no me estaba realizando.

Entonces, por mi trayectoria, tuve la oportunidad de incorporarme a Novartis Perú; estuve mucho más energizada que durante el tiempo que había estado en mi casa. El aprendizaje fue que cuando a uno le apasiona lo que hace, sí se pueden llevar adelante las dos cosas: la carrera profesional y la maternidad. Lo que importa es la calidad del tiempo, y también darles a los hijos el ejemplo de seguir lo que a uno le gusta.

Dos años después, a mi marido le ofrecen un cambio a la Argentina. Me toca seguirlo nuevamente y renunciar.

Una buena manera de gerencia tu carrera profesional es saber adónde quieres llegar

Una buena manera de gerencia tu carrera profesional es saber adónde quieres llegar

Me tomé un año sabático y disfruté del embarazo de mi segundo hijo y acompañar a mi hija en su etapa de jardín. Pero sabiendo que volvería Lo disfruté muchísimo y cuando mi segundo hijo tenía un año me volví a incorporar en la industria farmacéutica para preparar un lanzamiento importante en Novartis Argentina.

Desde 2012 ocupé distintas posiciones regionales, con base en distintos países lo que me ha permitido acompañar a la familia. Pero por sobre todo ha sido la etapa de mayor crecimiento personal y profesional.

No ha sido fácil, pero ha sido sumamente importante porque, en el fondo, nunca me dejé engañar: tomé las decisiones que creía que eran las mejores para la familia en cada momento, respetando que quizás eso no me hacía feliz en el corto plazo. Por supuesto, tuvo el impacto de que mi carrera profesional no tuviera un ascenso continuo. Siempre hubo aprendizajes: entorno y cultura diferentes. Las mudanzas me dieron flexibilidad, agilidad y una capacidad de adaptación a distintos contextos que me aporta mucho a mi posición regional. Y también uno aprende que hay cosas diferentes y todas tienen algo positivo. Fue una experiencia/ camino increíble.

Maria Jose Gómez y el futuro de su carrera profesional

BB— ¿Dónde estás hoy y cómo te ves a futuro?

MJGS—

Acabo de tomar una nuevo rol como Directora Comercial para Latinoamérica y Canadá, estoy a cargo de todos los lanzamientos de la división farmacéutica. Es un desafío grande e interesante, donde siempre tengo que aprender y a mí el aprender e incorporar cosas nuevas me energiza mucho.

Desde hace tres años soy miembro del Comité de Diversidad e Inclusión Global en Novartis, representando a la región Latinoamérica y Canadá. Cuando tomé el rol era como parte de los escalones de desarrollo, pero descubrí una pasión y una posición que me permitía seguir ayudando a los demás.

En diversidad e inclusión trabajamos en distintos pilares, uno de ellos es Talento, y cómo aseguramos una línea de sucesión dentro de la compañía. Quizás por todo este camino que recorrí pude comprender de cerca que para la mujer es más difícil. Que dado nuestro entorno cultural en Latinoamérica y cómo están hechas las estructuras empresariales, no nos permiten a veces poder soñar en grande, poder expresar sin miedo adónde queremos llegar. Que por este tema familiar y este rol se nos puede percibir como sin ambiciones porque nuestro camino no es una línea recta, sino que en ciertas etapas de la vida vamos tomando decisiones y nos movemos más lateralmente.

Siempre activa en eventos profesionales, para Maria Jose Silva, el networking estratégico es una clave del éxito

Siempre activa en eventos profesionales, para Maria Jose Silva, el networking estratégico es una clave del éxito

Quise apoyar al talento femenino dentro de Novartis en la región y así fue cómo conocí a Mariela Dabbah, Fundadora y CEO del Red Shoe Movement. Implementamos el programa Step Up Plus con un grupo de talento femenino regional, para ir trabajando en los distintos aspectos, poder ir dándoles más confianza y proveer herramientas a nuestros talentos femeninos para hacer crecer su carrera profesional dentro de la organización.

Fue una experiencia increíble, vamos por el tercer año haciendo este programa con el RSM y a pesar de que yo ya tenía una trayectoria, a mí también me ayudó a darme cuenta de que nadie más que yo es dueño de mi carrera profesional. Depende de las conversaciones que me anime a tener serán las puertas que se me van a abrir o qué tan claro va a saber la gente adónde quiero llegar en lo profesional.

Me permitió tenerme más confianza todavía, y algo que quizás para unos pueda sonar un poco extraño: ser inclusiva conmigo misma.

BB— ¿Qué es ser inclusiva con vos misma?

MJGS— — Permitirme que no sea buena en todo, comprender que en los foros en los que soy la única mujer latina mi perspectiva no es diferente de la mayoría sino única y aporta valor. Para mí fue un aprendizaje muy grande el apoyo permanente de los Red Shoe Tuesday (#RedShoeTuesday), que se va reforzando cada martes al usar los zapatos rojos. Se va fortaleciendo esa autoestima, ese empoderamiento y ese contagio, y la posibilidad de seguir formando un poco más de comunidad dentro de la compañía, para apoyarnos mujeres a mujeres, mientras sumamos en este nuevo camino a nuestros colegas hombres.

En Novartis, cada martes, hombres y mujeres usan zapatos y corbatas rojas para apoyar el crecimiento profesional del talento femenino

En Novartis, cada martes, hombres y mujeres usan zapatos y corbatas rojas para apoyar el crecimiento profesional del talento femenino

BB— ¿Cuál es tu mensaje a los hombres para que apoyen activamente el éxito profesional de las mujeres?

MJGS—Hoy está más que comprobado que la diversidad en los puestos de decisión trae muchísimos beneficios: mayor creatividad, mejores resultados financieros, mejor reputación de la compañía. Entender que si logramos equipos diversos estaremos representando mejor a nuestros clientes, tomaremos mejores decisiones. Creo que la diversidad debería ser a todo nivel: edad, cultura, etcétera.

Como madre de una hija mujer quiero seguir ayudando para que se vean estos beneficios y que ella pueda tomar el camino que quiera, más allá de lo que es estrictamente para mujeres o no, o de lo que se percibe como roles de la mujer. Mi sueño es que mis dos hijos (varón y mujer) tengan las mismas oportunidades.

Los hijos de Maria Jose Gomez

Los hijos de Maria Jose Gomez

 

El networking profesional: Qué es y cómo integrarlo a tu vida

¿Por qué es tan difícil para las mujeres el networking profesional (expandir y fortalecer sus redes de contacto) cuando establecer y mantener relaciones es una de sus característica naturales?

En realidad el networking y las mujeres van de la mano. Pero dado que las mujeres sufren la doble carga de trabajar a tiempo completo y ser las principales responsables por la vida familiar, suelen cortar el networking profesional. Sienten que cuando están en el trabajo lo mejor es trabajar. Y va de suyo que trabajar concienzudamente es fundamental para salir adelante. Pero no es lo único. Más bien es lo básico que tu empleador espera de ti. Pero sin invertir en expandir tu red de conexiones, te resultará difícil que caigan buenas iniciativas en tus manos.

Aprende a levantarte con frecuencia de tu silla. Trabajar duro es básico pero no es la manera en que te harás conocida en tu entorno.

Aprende a levantarte con frecuencia de tu silla. Trabajar duro es básico pero no es la manera en que te harás conocida en tu entorno. Photo Credit: blog.acquajet.net

Aquí tienes un video gráfico sobre el networking.

¿Qué es el networking profesional?

Empecemos por el principio. La palabra networking es muy eficaz para describir lo que en español nos toma una oración completa: Desarrollo y fortalecimiento de las redes de contacto. Puff! Si no te molesta, sigo usando networking. En realidad, el networking es eso que haces normalmente cuando estás en la fila de Starbucks y te pones a conversar con la persona que está adelante o atrás tuyo. Empiezas hablando del clima y terminas intercambiando tarjetas personales porque ambas se dan cuenta de que tienen intereses en común. Cuando lo haces de manera regular y enfocado en tus intereses laborales lo llamamos networking profesional.

Dada su doble responsabilidad en el trabajo y la familia, las mujeres dejan de lado el networking. ¡No tomes ese riesgo!

Dada su doble responsabilidad en el trabajo y la familia, las mujeres dejan de lado el networking. ¡No tomes ese riesgo!

¿Cuál es el principal beneficio que tiene el networking?

Uno de los mayores beneficios  que reporta el networking profesional es que nunca más tendrás que buscar trabajo. El 80% de los empleos se obtienen por medio de conocidos y conocidos de conocidos. Lo mismo ocurre con las oportunidades y desafíos. La gente se los ofrece a quienes conoce y en quienes confía. Cuanto más amplia y sólida sea tu red de contactos, mejores son las chances de que te llegue algo con lo que sueñas. Así que ya ves la relevancia de practicar el networking.

Y antes de que me digas que no tienes tiempo, que estás sobre cargada de responsabilidades, que tienes familia, o que prefieres salir temprano para ir a tu clase de yoga, te invito a seguir leyendo. La idea no es que el networking profesional se transforme en un trabajo más sino que lo integres a tu vida cotidiana.

Cinco maneras de integrar el networking profesional a tu vida laboral

Ajusta tu forma de pensar: puedes hacer networking todo el tiempo sin demasiado esfuerzo. Estas son sólo 5 maneras de integrarlo a tu rutina diaria.

Ajusta tu forma de pensar: puedes hacer networking todo el tiempo sin demasiado esfuerzo. Estas son sólo 5 maneras de integrarlo a tu rutina diaria.

1Conviértete en nómade

En lugar de pasarte el día atornillada a tu silla, haz cortes regulares y pasa a visitar a colegas en sus cubículos u oficinas. No hace falta que mantengas largas conversaciones. Con pasar a saludar, ponerte al día con lo que están haciendo tanto dentro y fuera del trabajo, es suficiente. No dejes de compartir algo personal. Es en este intercambio donde los demás te van conociendo mejor.

2Atragántate con otros

Todos sabemos que la “hora” de almuerzo suele reducirse a diez minutos en que te atragantas con un yogurt o una sopa que trajiste de tu casa. Aún cuando así sea, no hay razón por la cual no puedas pasar esos diez minutos con alguien. Si te acostumbras a comer un par de veces a la semana en un lugar público con algunos colegas, estarás haciendo networking sin darte cuenta. Y quién te dice, esos diez minutos se convierten en veinte y ¡adoptas el hábito más saludable de comer más lento!

3Sincroniza tus horario como si fueras 007

Descubre las mejores oportunidades de “encontrarte” con colegas y desconocidos y sincroniza tus actividades con las de ellos. Por ejemplo, el horario de llegada, de almuerzo, de ir al gimnasio, la hora de tomar el ascensor para irse, etc. En esos breves momentos en que un buen grupo de personas se traslada de un lugar a otro el networking se da en forma natural. A menudo, cuando doy conferencias en otros estados, los organizadores me vienen a recoger del aeropuerto para socializar por unos minutos en el auto conmigo. Lógicamente, a partir de esas breves charlas he establecido muy buenas relaciones.

Sincroniza tus horarios con los de tus compañeros para fortalecer relaciones mientras vas de un lado al otro. En la foto: Zuania Capo, de Vivala.com y Jola Kordowski de MetLife.

Sincroniza tus horarios con los de tus compañeros para fortalecer relaciones mientras vas de un lado al otro. En la foto: Zuania Capo, de Vivala.com y Jola Kordowski de MetLife.

4Acepta una de cada tres invitaciones

No es un número científico pero sirve para recordarte que cada tanto debes aceptar alguna de las invitaciones a un “after-hours”, a ver un evento o a asistir a una conferencia que ofrece tu empresa. De lo contrario nunca desarrollarás la confianza suficiente con personas que pueden invitarte a participar en iniciativas que te interesen. Piensa lo siguiente: la confianza mutua se desarrolla de a poco y a partir de que cada parte va revelando cosas personales y demostrando que es alguien en quien se puede confiar. Si nunca les das a tus colegas esta oportunidad, difícilmente te incluyan en sus proyectos futuros.

5Una vez al mes, sal de tu raviol

Hay una expresión argentina muy divertida y oportuna: “vives en un raviol”. Significa que estás inmersa en tu pequeño mundo y no te enteras de lo que ocurre afuera. El networking profesional debe expandirse más allá de tu propio lugar de trabajo para incluir individuos de distintos campos, intereses, roles, profesiones, etc. Para eso, nada mejor que explorar los calendarios de eventos de la cámara de comercio local, asociaciones profesionales, museos, galerías de arte, etc. La idea en este caso es abrirte para enriquecer tu red y tu vida.

No dejes de ir a eventos donde puedas conocer personas de otros campos, profesiones e intereses.

No dejes de ir a eventos donde puedas conocer personas de otros campos, profesiones e intereses.

Ten presente que justamente uno de los aspectos más valorados por los miembros y entusiastas del Red Shoe Movement es el networking profesional que ofrecemos. Por medio de nuestras redes sociales, eventos y sesiones de coaching mensual del programa Step Up van creciendo las conexiones de todos y de manera proporcional, las oportunidades que nos golpean la puerta.

 

 

10 Maneras para Aprender a Decir No (sin Sentirse Culpable!)

Para las mujeres y los latinos que valoran tanto las relaciones personales, decir no es difícil. ¡Imagínate para una latina! Por eso te traemos 10 maneras para aprender a decir no (sin sentirse culpable) ¡A practicar!

Hemos crecido valorando las relaciones personales y escuchando lo importante que es complacer a todo el mundo siendo niñas perfectas. Es lógico que decir no nos parezca la forma más rápida de convertirnos en parias sociales. ¿Por qué hacerlo?

Pero ¿te cuento algo? Hace tiempo aprendí que “no” es la palabra más poderosa de mi vocabulario. Me ayuda a mantenerme fiel a mis prioridades y evitar distracciones en las que caigo fácilmente cada vez que digo “sí” a cosas que me sacan de foco. ¿Quieres disminuir el estrés en tu vida? ¿Conciliar trabajo y familia? ¡Aprende a decir no!

Ahora el secreto de decir no y sentirte feliz de hacerlo es aprender a decir no sin usar la palabra “no”. Ser asertiva sin sonar antipática o negativa. Aquí te cuento como lograrlo.

10 Maneras para Aprender a Decir No (sin Sentirse Culpable!) | La manera más rápida de reducir tu estrés es aprender a decir NO

Las latinas tenemos dificultades en decir no porque creemos que afectará nuestras relaciones. Practica cómo rechazar un pedido sin usar la palabra no.

Cómo aprender a decir no con estas 10 formas eficaces y sencillas

  1. Sí, y dime que prioridad abandono.

“¡Sí! Ahora dime cuál de estas prioridades debo abandonar”.

Si tu jefe te pide que hagas algo y sabes que te será imposible hacer eso más lo que ya estás haciendo, pídele que te aclare cuál de tus prioridades debes abandonar. Eso lo ayudará a cambiar de idea o a permitirte dejar de lado alguna otra responsabilidad.

  1. Sí. Con estas condiciones

“¡Sí claro! Pero recién lo puedo hacer la semana próxima”. O con la ayuda de otra persona más, o después de que termines lo que estás haciendo. La idea aquí es que puedes hacer lo que te piden sólo bajo ciertas condiciones.

  1. Sí. A cambio, necesito que esto.

“¡Sí, claro! Encantada de ayudarte a terminar el proyecto. Voy a cambiar una cita que tengo así me puedo quedar hasta tarde. Ahora, si me quedo hoy, voy a tener que salir temprano un día esta semana para ir a esta cita”. O cualquier otro intercambio apropiado.

Tal vez te venga bien leer acerca de cómo lograr que tu pareja apoye tus ambiciones laborales en este artículo.
  1. Sí. A cambio, necesito que tú hagas esto por mí.

“Sí, claro. Es un placer ayudarte con X. Lo único es que si te ayudo con X tú tendrás que hacer Y por mí”.

Vamos a aprender a decir no pidiendo a la otra persona que haga algo que tú dejarás de hacer por ayudarla. Por ejemplo: “Yo escribo el reporte para el comité y a cambio tu preparas la Power Point para la reunión del martes.” Si no acepta el intercambio, entonces puedes decir: “En ese caso no voy a poder ayudarte porque no tengo tiempo de hacer ambas cosas”.

  1. Sí. Con compensación extra.

    10 Maneras para Aprender a Decir No (sin Sentirse Culpable!) | Practica estas diez sugerencias y pronto te sentirás cómoda rechazando pedidos que te sacan tiempo y no apoyan tus prioridades

    Practica estas diez sugerencias y pronto te sentirás cómoda rechazando pedidos que te sacan tiempo y no apoyan tus prioridades

“Sí, ¡claro! Con gusto cubro a Juan. Pero hacer mi trabajo y cubrir el suyo implica trabajar los fines de semana por dos meses. ¿Podemos hablar de la compensación?

El objetivo es dejar claro que estás dispuesta a hacer lo necesario para ayudar pero que quieres ser compensada por el esfuerzo que requiere. Esta estrategia funciona en ciertas situaciones, no cuando se supone que debes cubrir a un miembro de tu equipo que faltó por pocos días. Pero tenla presente para cuando se te presente la ocasión.

  1. Me siento halagada pero paso.

“Me siento halagada de que hayas pensado en mi para esto. Desafortunadamente, estoy muy comprometida y voy a tener que dejarlo pasar.” Puedes decir sólo esto o agregar lo que te sugiero en el próximo apartado.

  1. Me siento halagada. Te recomiendo a alguien.

“Me halaga que hayas pensado en mi pero tengo un compromiso previo. Sin embargo te puedo recomendar a alguien que es perfecto para lo que necesitas”. Cuando recomiendas a alguien que puede hacer lo que te pidieron a ti, en lugar de enfocarse en que le estás diciendo no, la otra persona estará agradecida por tu asistencia.

  1. Me siento halagada. No podría dar lo mejor de mi.

“Gracias por pensar en mi. Desafortunadamente no tengo el tiempo que me requeriría hacer este trabajo bien. De manera que en esta ocasión, paso.” Otra vez, puedes quedarte aquí o recomendar a alguien capaz de hacer un muy buen trabajo.

Decir No con frecuencia te permite decir SI a lo realmente importante | Lee las 10 Maneras para Aprender a Decir No (sin Sentirse Culpable!)

Aprende a decir No y ¡liberarás tu vida de estrés!

  1. Me siento halagada. Podría entrenar a otra persona.

“¡Gracias por pensar en mi! Me encantaría hacerlo. Desafortunadamente no tengo el tiempo que me requeriría hacer bien este trabajo. Pero con todo gusto entreno a quien tú me digas”. Aprendemos a decir no, demostrando buena voluntad, espíritu de equipo y apreciación por la oportunidad, de manera que en el futuro la persona te tenga en consideración.

  1. Déjame mirar mi calendario.

“Me encantaría hacerlo. Déjame mirar mi calendario para asegurarme de que realmente puedo”. Esta es una maravillosa manera de evitar la tentación de dar una respuesta inmediata. Luego de que te hayas tomado el tiempo de pensar acerca de lo que te pidieron puedes responder con una razón válida de por qué no puedes asumir un nuevo compromiso.

Aprender a decir no ahora es fácil, si practicas 😉

Créeme, puedes rápidamente aprender a decir no, si practicas estas 10 maneras de decir no y las dices con una sonrisa y con un lenguaje no verbal positivo, muy pronto te sentirás súper cómoda rechazando pedidos que consumen tu valioso tiempo y que no son una prioridad para tu carrera profesional. ¡También funcionan en casa!

Y si necesitas coaching directo de parte mía y de mi equipo de reconocidos expertos internacionales, además de una amplia gama de recursos de desarrollo de liderazgo, súmate al programa Step Up. Te ayudamos a ser tú, a la enésima potencia.

Si necesitas coaching directo de parte de Mariela Dabbah y de su equipo de reconocidos expertos internacionales, además de una amplia gama de recursos de desarrollo de liderazgo, súmate al programa Step Up. Te ayudamos a ser tú, a la enésima potencia.

Programa Step Up del RSM

5 consejos para lograr la conciliación trabajo familia

Conciliación trabajo familia: ¿Existe? ¿Cómo se puede lograr? Es la pregunta del millón de dólares, la que toda mujer quisiera responder de una vez por todas.

La pregunta a la que quisiéramos encontrarle una solución para vivir menos estresadas y ser más felices. Aquí te doy cinco consejos para que logres un mayor balance entre el trabajo y la vida personal. No es una fórmula mágica pero sí una serie de cosas que te pueden ayudar a cambiar tu situación.

Conciliación trabajo familia consejo #1 – Convéncete: La mujer maravilla no existe

Lamento desilusionarte pero es verdad. La Mujer Maravilla, Superwoman, no existe. Hay que dejar caer la idea de podemos mantener todas las bolas en el aire sin que ninguna se caiga. Hay que dejar de hacer magia para que todo funcione y todos estén felices. Basta.

La Mujer Maravilla

La investigación revela que esta postura genera cambios fisiológicos que te hacen sentir segura. Pruébala antes de la próxima negociación!

Mientras sigas asumiendo el rol de que tú puedes hacerlo todo, los que te rodean (tu esposo, tus hijos, tus padres, tus hermanos) seguirán aprovechando de tu buena disposición. Es imposible lograr una conciliación trabajo familia mientras tú seas la encargada de hacer las compras, mantener arreglada la casa, organizarle el calendario a todo el mundo, además de llevar adelante todas tus obligaciones laborales. No es fácil correrse de ese lugar porque obviamente te da satisfacción mantener el control sobre todas esas actividades y decisiones. Pero si no dejas que cada integrante de su familia se haga responsable de varias de esas cosas de las que siempre te has ocupado tú, todos seguirán dependiendo de ti y el balance entre el trabajo y la vida personal te seguirá esquivando. Eres tú la que debe decir basta.

Segundo consejo para lograr la conciliación trabajo familia – Empodera a quienes te rodean

Eso significa empoderar a tu empleada (si tienes una), a tus hijos, a tu pareja y también a tu madre, suegra o cualquier otra persona en tu entorno que puede ocupar algunos de los roles que tú vas a ceder. Esto es un proceso que debes llevar a cabo por pasos para que nadie salga huyendo despavorido. Por ejemplo, empieza por pedirle a tu esposo que se turne contigo para ir al supermercado. Y, muy importante, no lo critiques cuando compre la marca de leche equivocada o cuando en lugar de un paquete de pan compre tres.

Si buscas el balance entre el trabajo y la vida personal, empodera a tu pareja y a otros aliados

Si buscas el balance entre el trabajo y la vida personal, empodera a tu pareja y a otros aliados

O déjalo que decida él a dónde irán a pasear el domingo. Si tienes empleada doméstica, envíala a hacer cursos de computación para que pueda ayudarte a organizar la vida de tus hijos. Deja que tu suegra malcríe a los niños dejándolos ver un poco más de televisión. Uno de los secretos de obtener un mejor balance entre el trabajo y la vida personal es abdicar el poder que te da estar en control de todo.

Tercer consejo para lograr la conciliación trabajo familia – Abandona la necesidad de ser perfecta

Para lograr los puntos uno y dos necesitarás aceptar que las cosas no saldrán 100% igual que si las hicieras tú. La casa tal vez no esté tan organizada, la leche en lugar de 2% descremada será leche entera. La salida del domingo será a un restaurante que no hubiera sido el que tú habrías elegido. Lo más importante es reconocer que estas pequeñas “imperfecciones” van liberando tiempo para ti misma, para que te relajes y disfrutes de cada uno de los momentos. Sobre todo que vayas encontrando un mejor balance entre el trabajo y la vida personal.

Cuarto consejo para lograr la conciliación trabajo familia -Aprende a decir que no.

Dentro de este nuevo esquema que te propongo la palabra “no” es tu nueva aliada. Aquí van ejemplos de cuando y cómo decir no con dulzura y firmeza a la vez:

–       ¿Puedes llevarme la camisa a la tintorería?

–       No, lo siento amor. No tengo un minuto libre. ¿Por qué no la llevas tú en camino al trabajo? Hay una que te queda de paso.

–       ¿A dónde vamos a cenar hoy?

–       No sé. ¿Por qué no me sorprendes?

–       Pero tú eres la que conoce mejor los restaurantes. Elige uno y vamos.

–       No, la verdad es que no se me ocurre nada. ¿A lo mejor puedes encontrar alguno por Internet que no hayamos probado?

Aprende a decir que no para lograr una mejor conciliación trabajo familia Foto credit: Bronzemagonline.com

Aprende a decir que no para lograr una mejor conciliación trabajo familia
Foto credit: Bronzemagonline.com

En tu trabajo, debes manejar un delicado balance. Decir no en el momento adecuado te libera de compromisos que tal vez no puedas cumplir porque ya estás muy limitada de tiempo. Pero decir no a una oportunidad importante puede cerrarte puertas. Por eso es fundamental ir midiendo a qué cosas decirle que no en tu vida personal para empezar a darte más espacios de crecimiento profesional. Puedes lograr un mejor balance entre el trabajo y la vida personal cuando evitas llenarte de responsabilidades inconsecuentes en cualquiera de los dos ámbitos.

Quinto consejo para lograr la conciliación trabajo familia – Si todo lo demás falla, préstale a tu esposo tus zapatos

Si no has logrado sumar a tu esposo como aliado en las responsabilidades familiares puedes hacer lo siguiente: Elige una semana en que tus hijos tengan muchas actividades y vete de vacaciones. Sola. Deja anotados los horarios en que tus hijos deben estar en tal o cual lado y los datos básicos. Luego deja a tu esposo que se las arregle. Que por una semana trate él de encontrar un balance entre el trabajo y la vida personal como haces tú las otras 52 semanas del año. A veces no hay mejor forma de que alguien aprecie tu esfuerzo que forzarlo a que se ponga en tu lugar. Aquí la clave es que no le dejes todo organizado ni que dejes a tus hijos con tu mamá. No. Debes correrte del esquema cotidiano y dejarlo a él enfrentarse con la situación.

Recuerda que la única manera de encontrar una mejor conciliación trabajo familia es dejar de creerte que la Mujer Maravilla existe. Es el primer paso para dejar de asumir roles que debes compartir con otros.