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Cómo mantener una conversación difícil y perder el temor a hacerlo

Este artículo es una propuesta a descubrir cómo podemos prepararnos para tener esa conversación difícil que aún no hemos tenido. Te invito a recorrer este camino juntas.

Es importante entrenarnos para conversar mejor. Así como podemos aprender a jugar un deporte, a hablar un idioma o a tocar un instrumento, también podemos aprender a conversar. Valoremos la preparación para poder conversar eficazmente.

Prepararte para conversaciones difíciles en el trabajo te ayuda a navegarlas con éxito. Foto tomada en el RSM Signature Event.

Prepararte para conversaciones difíciles en el trabajo te ayuda a navegarlas con éxito. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

El arte de conversar

Con-versar, quiere decir estar con-otro, conocer una versión diferente a la propia. Por eso, conversar eficazmente es un arte. No es un monólogo, es un intercambio.
Si cambian las conversaciones, cambian los resultados. Si quiero tener un resultado especifico en mi vida, necesito la conversación justa y correcta para lograrlo.

Planifica cuál es el resultado que buscas antes de tener una conversación. Foto tomada en RSM Signature Event NYC

Planifica cuál es el resultado que buscas antes de tener una conversación. Foto tomada en RSM Signature Event NYC

No te pierdas 7 Habilidades blandas indispensables para el éxito profesional

¿Qué es una conversación difícil?

Una conversación difícil es aquella que me saca de mi propia zona de confort, porque no es una conversación cotidiana, justamente es una conversación diferente a las que entablo diariamente.
Es importante distinguir qué tipo de conversación será. O sea, cuál es el motivo: despido, disculpas, feedback, para coordinar acciones con otros, para disolver algún obstáculo, un pedido de aumento o de promoción en el cargo, de reclamo, para solicitar un reconocimiento, etc.
En general, las conversaciones difíciles son las que se difieren en el tiempo, se evitan, o suelen realizarse sin estar preparadas. Y esto suele generar consecuencias que podríamos haber evitado.
Cuando le pongo a una conversación la etiqueta de difícil, es porque en algún punto, me siento vulnerable frente a algo. Es reconocer que no me veo con las fortalezas necesarias y es también declarar una brecha entre lo que puedo y lo que quiero. Y eso es Aprender.

Aprender es aumentar mi capacidad de acción efectiva.

Aprender es justamente atravesar una brecha de un antes a un después que te encuentre diferente. ¿Qué querés cambiar de vos?

Cuando piensas en una conversación difícil como una conversación necesaria es más fácil animarte a tenerla. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

Cuando piensas en una conversación difícil como una conversación necesaria es más fácil animarte a tenerla. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

Pasar de una conversación difícil a una oportunidad

Una conversación difícil puede abrirme posibilidades si la veo como un desafío, como algo a lograr o como una meta importante para mí, pero me cierra posibilidades si la veo como algo para lo cual no me siento fuerte o capaz.
Te propongo re-encuadrar esta mirada y cambiar la expresión “conversación difícil” por “una conversación pendiente” o “una conversación necesaria”. ¿Qué es lo que va a cambiar para mí después de esta conversación? ¿Qué puede cambiar para el otro? ¿Qué puedo ganar o perder? Y en estas preguntas ir cambiando nuestra forma de ver este momento.

Llevar esta conversación adelante y lograr lo que te propongas puede ser un gran paso en tu propio proceso de liderazgo. Las organizaciones son nada más ni nada menos que una red de conversaciones. Si podes aprender a conversar mejor, cada vez estarás mejor entrenada para la próxima conversación. Y así cada oportunidad de conversar será clave para nuestro crecimiento profesional.

Te vendría bien re-enmarcar una conversación difícil como una conversación pendiente- Foto tomada en el RSM Signature Event

Te vendría bien re-enmarcar una conversación difícil como una conversación pendiente- Foto tomada en el RSM Signature Event NYC

Este es el tipo de trabajo que hacemos en el programa Step Up. ¡Explóralo!

3 momentos en el proceso de tener una conversación necesaria

1Antes — Como dijimos me saca de mi zona de confort, y por lo tanto representa un esfuerzo, una incomodidad. Es donde debo concentrarme. Hay que empezar por la primera conversación imprescindible que es la que debés tener con vos misma. Nuestra propia voz es la que nos cuenta qué nos pasa, qué sentimos, cómo estamos.
Volvamos al inicio: ¿Por qué decís que esta conversación es “difícil”? ¿Cuál es tu por qué?

• Porque me da miedo
• Porque no voy a poder
• Porque no sé
• Porque lo puedo lastimar
• Porque se me hace un nudo en la garganta
• Porque me duele la panza
• Porque me va a decir que no
• Porque no soy capaz
• Porque no me lo merezco

¿Cuál es tu por qué?

Del por qué al para qué
Allí está tu punta para empezar a desovillar este nudo y encontrarte con aquello que hoy te cierra posibilidades. Cambia ese por qué por ¿para qué te decís eso? ¿Para verte frágil? ¿Para ver al otro poderoso? ¿Para no animarte? ¿Para qué?
Con estas preguntas empezás a conectarte con tus propias limitaciones. Conocerte y aceptarte es el punto de partida para gestionarte.
Dos preguntas claves
Es el momento de ir más profundo y conectarnos con las dos preguntas que nos permiten el cambio y nos abren posibilidades.
¿Que quiero lograr con esta conversación? y ¿Qué me falta para lograrlo?
¿Qué querés lograr? ¿Cuál es resultado que buscás con tu conversación? ¿Qué querés que pase?
Y ¿qué te está faltando? ¿Confianza? ¿Seguridad? ¿Tener un guión? ¿Prepararte? ¿Ensayar? ¿Tener más claridad? ¿Ponerte en el lugar del otro? ¿Qué competencias requiere esta conversación? ¿Qué información tenés que saber y tener preparada? ¿Qué argumentos precisa tu conversación para demostrar lo que vas a decir? ¿Qué es importante que sepas hacer? Con todo esto estás lista para diseñar tu conversación, y tener un mapa de ruta para llevarla a cabo.

Repiensa una conversación difícil que estás postergando como una conversación pendiente. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

Repiensa una conversación difícil que estás postergando como una conversación pendiente. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

2Durante — Es importante elegir criteriosamente el momento y el lugar donde tener la conversación, que te mantengas en el foco de lo que querés lograr y que confíes en tu mapa. Toda conversación tiene un inicio, un desarrollo y un cierre. Lo que te va ayudar a llegar al final es recordar que así como vos vas a expresarte, tenés que dar lugar al otro para que se exprese. Escuchar es lo que te va a garantizar entender y así poder evaluar los pasos siguientes sobre la marcha.

Además de expresar tu postura y conocer la del otro es imprescindible que haya una propuesta, es decir que puedan crearse nuevos compromisos mutuos basados en un ganar –ganar.

¿Qué podés pedir? ¿Qué podés ofrecer? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? Y con este nuevo acuerdo crear condiciones de satisfacción para ambas partes.

Vos sos más que las circunstancias, mantener el foco en el resultado que querés lograr, es la única forma de no distraerte y de no perderte en el camino. Hay cosas que no podés controlar, que están fuera de vos. Pero, vos podes hacerte cargo de tus palabras, de tus acciones, de tu forma de comunicar, de tu tono de voz, de tus silencios, de tus pausas, de tus gestos. Está en vos liderarte en este momento.

Pregúntate cuál es tu por qué estás diciéndote que esta conversación es difícil. Foto tomada en RSM Signature Event

Pregúntate cuál es tu por qué estás diciéndote que esta conversación es difícil. Foto tomada en RSM Signature Event NYC

3Después — Revisá, cómo te fue. ¿Cómo te sentiste? ¿Qué pudiste lograr y qué ajustes necesitás tener en cuenta para la próxima vez?

Mantenernos en aprendices siempre es la forma más poderosa de declararnos abiertas al aprendizaje, a la mejora continua, al cambio y a ¡ir por más! Es estar en un continuo reciclaje donde podés diseñar, conversar, aprender, y así ir avanzando hacia tu próximo nivel.

Si lográs tener la conversación difícil, necesaria, pendiente, entonces estarás atravesando la primera conversación realmente difícil que es escucharte a vos misma. Ser auténtica y negociar tus razones y propósitos para desarrollar tu potencial te va a habilitar a conversar cada vez con mayor eficacia. Cada vez más alineada con lo que querés lograr y siendo fiel a tus valores.

Cómo negociar: 5 secretos que no puedes ignorar

¿Te tiemblan las rodillas, se te acelera el pulso y te transpiran las manos cuando piensas cómo negociar algo? Supéralo ya mismo. Descubre 5 secretos pocas veces compartidos para saber cómo negociar desde una promoción salarial hasta tu nuevo auto. Aquí te cuento cómo lo hice yo misma.

¿Quieres saber cómo negociar desde un lugar de fuerza?

Frase inspiradora sobre negociación de Mariela Dabbah

Frase inspiradora sobre negociación de Mariela Dabbah

1No importa lo que estés negociando, eso no es lo único negociable

Suponte que diseñas websites y te debes reunir con un cliente potencial. Para entender cómo negociar lo mejor posible, primero reconoce que tus honorarios no son lo único negociable. Hay mucha gente capaz de diseñar un website. Y siempre habrá alguien que pueda hacerlo más barato que tú. ¿Qué ofreces que sea diferente y justifique contratarte a ti en lugar de a cualquier otro? ¿Cuáles son tus términos? ¿Qué servicios ofreces una vez que terminas el sitio? ¿Podrías diseñar como obsequio un segundo sitio personal? ¿Podrías ofrecer al año una actualización del sitio?

Lo mismo ocurre si estás negociando una promoción o tu salario. Recuerda ser creativa. Piensa más allá de lo que tienes frente a los ojos. Aún las circunstancias y reglas que crees que son fijas, no lo son. Todo es negociable.

 No te pierdas 6 tips para negociar con éxito
Cómo negociar cualquier cosa desde la compra de un auto hasta tu salario

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Cómo negociar cualquier cosa!

Aquí comparto mi propio ejemplo. Hace poco ordené un auto Acme (obviamente no la marca real!) Era mi cuarto Acme. El tercero en la misma concesionaria. La segunda vez que hacía un lease. Debía recoger mi auto un viernes. El miércoles anterior recibí un llamado. Era acerca de una venta de Acmes en la misma agencia. Ofrecían $1.000 en efectivo si uno compraba el auto ese sábado.

Cuando me llamó Pablo, el vendedor que me había vendido los últimos tres autos en esa agencia, para confirmar que podría recogerlo el viernes, le pregunté por los $1.000 de descuento. Aquí ves un resumen de esa conversación.

“Tú no calificas porque ordenaste el auto hace varias semanas. Tienes que comprarlo el mismo sábado para calificar. Son las reglas.”

“Pablo, las reglas son relativas. ¿Con quién tengo que hablar para que me den el descuento?”

“No funciona así. Las reglas vienen de la oficina central de Acme. No hay demasiado que yo pueda hacer”.

“O sea, ¿me estás castigado por ser una clienta fiel? Este es el tercer Acme que te compro…”

¿Qué crees que ocurrió? Continúa leyendo para enterarte…

Cita inspiradora sobre negociación de Sheryl Sandberg

Cita inspiradora sobre negociación de Sheryl Sandberg

2Siempre negocias con una persona

Otro de los secretos para entender cómo negociar con éxito es recordar que siempre negocias con una persona. No importa si es para comprar un auto o para conseguir trabajo. Y tampoco importa el tamaño de la organización. Claro, es posible que a veces termines negociando con un par de individuos. Pero sabes a qué me refiero. Esto significa que es fundamental conectar con la persona que está allí negociando contigo. Cuanto más sepas de ella y qué la hará quedar bien delante de sus supervisores, mejor. Piensa qué beneficiaría a esta persona. Qué necesita para sentir que ha ganado la negociación. Qué puede permitirse perder.

En mi conversación con Pablo, yo sabía que él no quería perder una clienta fiel. Y también sabía que había otro problema del cual podía responsabilizar a su organización para no perder puntos conmigo. Para poder mostrarme que estaba de mi lado.

Así siguió el diálogo:

“No me interesa lo que dice la letra chiquita. Tu agencia contrató a una compañía para que organizara esta venta el sábado y le dio la lista de clientes. Ustedes deberían haber quitado de esa lista los clientes como yo que ya habían comprado auto. Así no recibíamos un llamado como este”.

“Déjame ver qué puedo hacer”.

¿Adivinas como terminó la cosa?

Poses poderosas que te ayudan a elevar tu confianza mientras aprendes cómo negociar exitosamente

Poses poderosas que te ayudan a elevar tu confianza mientras aprendes cómo negociar exitosamente

3Decide por anticipado cuál es tu piso

Sí. Debes tener un valor u objetivo, por menos del cual te rehúses a negociar. ¿Por qué? Porque si no lo tienes corres el riesgo de negociar en contra de tus propios intereses. Esto va tanto para tu salario como para cualquier cosa que vendas. Y es una buena razón para cultivar tu creatividad. Piensan en una variedad de temas que puedas negociar. Tanto los que están sobre la mesa como los que no.

Mi llamado con Pablo fue una negociación activa. Mi objetivo era conseguir los $1.000 de descuento. Pero ya había dado un depósito para el auto y estaba atada al contrato que había firmado al encargarlo. Por eso decidí que me contentaría con $500. (No hay cómo negociar bien sin tener claridad).

Ese viernes, cuando entré a la concesionaria a retirar mi auto, el contrato de leasing ya estaba escrito. E incluía mis $1.000 de descuento. Sí. Fue así de simple. Sólo tuve que pedirlo e insistir en que me lo dieran. Pero aguarda. Porque la negociación no terminó allí.

4Construye tu confianza justo antes de la negociación

Si cada vez que te preguntas cómo negociar tienes ganas de esconderte debajo de una piedra, respira profundo que aquí te doy un truco más. Crea un ritual que lleves a cabo justo antes de negociar. Puede ser asumir una pose poderosa por un par de minutos. Las manos en la cadera con las piernas abiertas en V. (La postura de la Mujer Maravilla). O con los brazos arriba de la cabeza en forma de V. (Como cuando los atletas ganan una carrera). Está comprobado que estas poses estimulan neurotransmisores que producen un golpe de confianza.

También puedes crear un mantra que te repites justo antes de entrar a la negociación. “Soy una poderosa negociadora”. “Me encanta negociar. Es divertido y estimulante”. Lo que te funcione mejor a ti. Te ayudará a sentirte más fuerte y a enfocarte unos instantes antes de entrar en acción.

Un par de semanas después de que traje mi auto nuevo a casa me llegó una carta de la Compañía de Servicios Financieros Acme. Es decir, la compañía que me había otorgado el lease. Contenía una factura por unos $1.000. ¿Perdón? Listaba una serie ítems que según ellos demostraban excesivo uso de mi auto anterior. El que había devuelto antes de sacar éste. ¿Así que adivina que hice? Exactamente. Lo llamé a Pablo.

Me prometió explorar el tema. Así lo hizo. Logró que su agencia descontara unos $300 de la factura. Ahora me tocaba a mi llamar a la Compañía de Servicios Financieros Acme para que borraran el resto de la supuesta deuda. Ommmmmmm…

Manten pose poderosa antes de negociar. Amy Cuddy ha explorado su valioso efecto en tu autoconfianza.

Manten pose poderosa antes de negociar. Amy Cuddy ha explorado su valioso efecto en tu autoconfianza.

5Observa signos que te dicen que “ésto” no es una negociación.

Seamos honestas. Hay veces en que la gente te ofrece una entrevista de trabajo cuando ya tienen el candidato elegido para ese rol. Es un asunto legal. Tienen que entrevistar cierto número de candidatos potenciales. O ya tienen al proveedor que quieren usar. Trata de detectar esos signos para evitar invertir excesivo tiempo y energía. Pero no pierdas la oportunidad de dejar una excelente impresión. Ya estás ahí. Y nunca sabes qué puede pasar en el futuro. De manera que aprovecha el momento de mostrar lo mejor de ti.

Bueno. Llamé a la Compañía de Servicios Financieros Acme y hablé con total calma con el representante que me atendió.

“No entiendo. Ustedes habían inspeccionado mi auto y me dijeron que estaba todo bien. 300 kilómetros más tarde, después de entregarlo y firmar un nuevo lease, de pronto, el auto necesita nuevas llantas? ¿Con sólo 25,000 kilómetros? ¿Podrías averiguar de qué se trata esto?” Le pregunté:

El hombre no supo que responderme. Sabía que esto no era una negociación. Sabía que tenía que hacer desaparecer esa factura.

Y así lo hizo.

Si quieres aprender cómo negociar cualquier cosa, explora nuestro programa Step Up donde te enseñamos esta y muchas otras habilidades blandas necesarias para pasar al próximo nivel de tu carrera.

¿Sabes hablar de manera asertiva del valor que aportas?

Poder hablar de manera asertiva sobre qué te hace única es primordial para que quienes entran en contacto contigo te tengan presente para buenas oportunidades. Y sin embargo, si tuvieras que hacerlo ahora mismo, ¿podrías?

Es sorprendente la cantidad de personas que a la hora de hablar de sí mismas, por ejemplo durante una entrevista laboral, no tienen ni idea de qué decir. Frente a la pregunta: “¿Qué te distingue de otras candidatas con las mismas calificaciones?”, un gran número de mujeres pierden la ocasión de hablar de manera asertiva de su valor. Simplemente repiten las calificaciones listadas en su currículum, lo cual no las ayuda en absoluto a obtener el puesto que anhelan. Algo similar ocurre en otros momentos, cuando deben comunicarse en público, a la hora de negociar, o simplemente cuando conversan con personas que en un futuro podrían ofrecerles buenas oportunidades.

Con práctica aprenderás a hablar de manera asertiva sobre ti misma

Con práctica aprenderás a hablar de manera asertiva sobre ti misma

Qué significa hablar de manera asertiva

Comunicarte en forma asertiva quiere decir que transmites seguridad al expresar tus opiniones, pensamientos e ideas. Que te expresas sin infringir en los derechos de los demás y sin agredir o culpar a nadie. Es la mejor manera de lograr una comunicación efectiva y proyectar presencia ejecutiva.

Encuentras más insights aquí: Mujeres asertivas: cómo lograr el punto just.

Cómo hablar de manera asertiva de lo que aportas en tu organización

Nadie mejor que tú para saber qué te hace única e irreemplazable.

Nadie mejor que tú para saber qué te hace única e irreemplazable.

A numerosas clientas con quienes trabajo las esquiva la asertividad. A veces esto es consecuencia de una baja autoestima, de sentir que no merecen lo que tienen, que no están preparadas para el rol, o que hay alguien mejor calificado. Otras, tiene que ver con que no saben realmente qué las diferencia. Y otras, con que de niñas les inculcaron el valor de la humildad que parece chocarse con lo que les suena a “vanidad” cuando hablan de sus logros. Pero si quieres crecer en tu carrera te tocará aprender a hablar de manera asertiva sobre ti misma. Cuanto mejor te conozcan quienes te rodean, mejores serán tus perspectivas.

Tal vez te interese leer: Comunicación efectiva por email

Aquí van algunas recomendaciones de cómo comenzar.

1Haz una lista de todos tus logros hasta la fecha (referidos a tu trabajo actual). Asegúrate de no listar simplemente las tareas que realizas sino lo que has conseguido en cada una de tus posiciones. Por ejemplo: “He aumentado un 20% las ventas año a año” o “he creado una herramienta para medir la productividad de X”, etc.

Saber hablar de manera asertiva de lo que te diferencia te permite orientar a los demás respecto de cómo pensar en ti.

Saber hablar de manera asertiva de lo que te diferencia te permite orientar a los demás respecto de cómo pensar en ti.

2Reflexiona sobre cada uno de los ítems en tu lista. ¿De qué manera lo has hecho mejor que otra persona con tu misma preparación y experiencia? Aquí es donde empiezas a comunicar con asertividad el valor que aportas.

3Practica en voz alta las respuestas que has anotado. Luego ensáyalas con alguna amiga. Controla tu tono. La comunicación efectiva prioriza la comprensión del mensaje. Es decir, se adapta al oyente. Los tonos más graves suelen transmitir mayor autoridad. (Probablemente porque son los que asociamos con la voz de un hombre). Cuídate también de no elevar el tono al final de cada oración como si hicieras una pregunta, lo que te muestra insegura.

No te pierdas: Comunicación asertiva: el secreto del éxito en tu trabajo
Tú eres la persona más indicada para hablar de manera asertiva de lo que te distingue.

Tú eres la persona más indicada para hablar de manera asertiva de lo que te distingue.

Ejemplos de cómo expresar tu valor

Por lo general, en el día a día de tu trabajo, no es necesario alardear sobre tus logros. Hay maneras sutiles de dejarle saber al otro quién eres, qué haces, cuán buena eres. De eso se trata.

Aquí te doy algunos ejemplos. Naturalmente, los tuyos dependerán de tu rol específico.

  • En la investigación que hice con ABC sobre XYZ descubrimos que el producto X es 1.5 veces más efectivo que el Z. Puedo enviarte los resultados del estudio si te sirven para tu proyecto.
  • Hace un par de meses presenté mi trabajo a la Asociación Nacional de XYZ y uno de los asistentes me preguntó X. Fue muy interesante porque a partir de allí surgió una propuesta interdisciplinaria. Me pregunto si podríamos usar una perspectiva similar aquí.
  • Conversando con Juan Pérez, un miembro de nuestra Junta Directiva, le sugerí que consideraran a una mujer para el cargo de Vicepresidente Ejecutivo de Finanzas. A la compañía le vendría bien aumentar su diversidad en puestos ejecutivos.
  • Me gustaría que me acompañaras a un evento donde me darán un reconocimiento por mi trabajo comunitario. Será un muy buen lugar para hacer networking y te puedo presentar a varias personas.

    Aprende a hablar de forma asertiva sobre ti misma

    Aprende a hablar de forma asertiva sobre ti misma

Un buen video para reflexionar sobre cómo quieres ser recordada.Te ayudará a pensar qué características de ti son relevantes y únicas.

Como vez, las situaciones son muy variadas. La clave es que durante una conversación cualquiera introduzcas información que revele tus conexiones, tus aportes, el tipo de ambiente en el que te mueves, actividades que haces por fuera de tu trabajo, tus ambiciones, tu pensamiento global, etc. Y que lo hagas de manera fáctica. Ahí reside la efectividad de este enfoque. No hace falta que en el primer ejemplo hagas “auto publicidad” y digas: “Soy una investigadora de mercado con un ojo clínico para lo que funciona y lo que no”. Insertar tus logros dentro del contexto de la conversación lo hace mucho más poderoso y orgánico.

Mientras vas acercándote a la meta de hablar de manera asertiva sobre lo que te distingue, recuerda:

Si tú no sabes qué te diferencia, si no sabes cómo posicionarte, no esperes que otros lo sepan. Y en consecuencia, no esperes que te golpeen a la puerta para ofrecerte algo espectacular.

Saber qué te hace única y valiosa y poder expresarlo con claridad no es vanidad sino que es conocerte a ti misma. ¡Y siempre es buen momento para empezar!

Explora nuestro programa Step Up donde trabajamos en profundidad cómo hablar sobre el valor que aportas con asertividad.

 

 

12 Maneras en que las mujeres perpetúan el machismo

Casi todas las mujeres sabemos intuitivamente qué es el machismo. Lo que pocas admitimos es cuán machistas somos.

Así como lo oyes. Las mujeres han colaborado con la educación y socialización de generaciones y generaciones de hombres perpetuando el machismo en los mensajes, valores y actitudes que les transmitieron a sus hijos. Aun hoy en día continúan contribuyendo a ese mismo machismo que tanto las afecta ¡y del que tanto se quejan! Y si bien es cierto que es difícil romper con las estructuras de poder que apoyan la continuidad del machismo, (tema de un futuro artículo) hoy me enfoco en cómo las mujeres contribuyen a que siga existiendo.

¿Qué es el machismo?

Según la Real Academia Española el machismo es la actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres. Claro, el diccionario no dice nada de cómo las mujeres internalizan el machismo luego de años de crecer en sociedades machistas y en algún momento lo convierten en una agresión contra sí mismas.

Y antes de que digas “yo no soy machista” te muestro 12 maneras en que las mujeres eternizamos el machismo aun cuando no nos damos cuenta de ello.

12 Maneras en que las mujeres contribuyen a continuar una cultura machista

Citas sobre Machismo de Luis Vivaldes - El machismo comenzó cuando se inventaron que Dios era hombre

El machismo está conformado por una serie de creencias aprendidas. Podemos cambiarlas.

1Esperar que tu pareja te proteja. Cuando buscas protección asumes que por ser mujer eres débil y él por ser hombre es fuerte. Pones a ambos sexos en una situación de disparidad que no es “natural” para ninguno de los dos sino que es un estereotipo machista aprendido desde muy temprano.

2Asumir que tu pareja debe garantizar la estabilidad financiera del hogar. ¿Por qué es esta una responsabilidad que recae en el hombre y no en ambos? O en la mujer, si la etapa de la vida por la que la familia está atravesando así lo requiere.

3Dar por sentado que tú eres la responsable de la casa y los hijos. ¿Por qué no plantearte una responsabilidad compartida? Al continuar asumiendo este rol sin cuestionarlo, refuerzas el estereotipo machista que dice que los quehaceres hogareños y la familia son un “trabajo de mujer”.

Revelador artículo sobre las Madres que Trabajan.

4Atender siempre tú a tu pareja. Esto incluye servirle primero en la mesa, ofrecerle comida, prepararle la ropa todas las mañanas. Nadie dice que no puedas tener estos gestos generosos con él. Pero para que no sea una actitud que refuerce el machismo asegúrate de que es algo recíproco y él también tiene estas atenciones contigo.

5Ofrecerte siempre tú para hacer el café en la oficina. O cualquier equivalente que te ponga en posición de apoyo y no de visibilidad. Aquello que permita que los hombres de tu empresa se luzcan mientras tú permaneces escondida, no te favorece. Es una vieja idea machista con la cual es mejor no colaborar.

Machismo definición - Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres

El machismo es una actitud que perjudica a las mujeres en todo el mundo.

6Asumir que mereces sólo lo que te ofrecen. Es probable que tengas tan internalizado el mensaje de que tu jefe te dará lo que mereces que no negocies tanto como pudieras. Está estudiado que dado el mismo puesto las mujeres piden menos salario que los hombres.

7Comentar sobre mujeres exitosas “vaya a saber con quién se acostó para conseguir ese puesto”. O cualquier comentario similar. Cada vez que tu descuentas la capacidad de otra mujer para haber llegado al puesto que tiene, estás perpetuando el machismo. Esa idea que sólo los hombres llegan por mérito y las mujeres porque usan el sexo como herramienta para conseguir promociones.

Aquí encuentras 7 tácticas para lograr que tu pareja apoye tu éxito laboral.

8Hacer comentarios críticos sobre mujeres que no usan maquillaje. Seamos sinceras, los hombres no se maquillan y a nadie se le ocurriría decir que se ven mal por esa razón. Si no quieres seguir apoyando el machismo, evita hacer este tipo de observaciones sobre todo en forma pública.

9Criticar a las mujeres que eligen mantenerse solteras o sin hijos. Vivimos en una época en que la mujer puede elegir el estilo de vida que mejor le convenga. Para muchas, casarse y tener hijos no es lo que las hace felices. ¿Por qué forzarlas a continuar con una tradición impuesta por el machismo hace siglos? No las juzgues. Vive tu vida y deja a cada una vivir la suya.

Cita de Mafalda sobre Machismo - Mamá, qué te gustaría ser si vivieras?

Pensar que tú eres la única responsable del hogar y la familia es una de las maneras en que perpetúas el machismo

10Criticar cómo descuida su familia una mujer es exitosa. No se nos ocurre juzgar a los hombres exitosos porque trabajan largas horas, viajan y tienen serias responsabilidades que a menudo no les permite estar con su familia tanto como quisieran. ¿Por qué no tratamos a las mujeres exitosas de la misma manera? ¿Por qué les hacemos pagar un precio tan alto por su éxito?

11Mandar mensajes opuestos a tus hijos e hijas. Son tantos los mensajes (verbales y no verbales) que perpetúan el machismo que les puedes estar dando a tus hijos e hijas que sólo te doy algunos para que te mantengas alerta:

  • Educar a las hijas para que atiendan a sus hermanos.
  • Pedirles sólo a las niñas que laven los platos o pongan la mesa.
  • Exigirles a las niñas que se comporten bien y estén siempre limpias y bien vestidas.
  • Castigarlas cuando se ensucian o rompen las reglas.
  • Prohibirles salir si no es con un hermano que las supervisa.
  • Penalizarlas cuando dicen malas palabras.
  • Minimizar la importancia de sus opiniones.
  • Pagarles a los niños por los quehaceres —lavar el auto, cortar el césped— y nunca a las niñas.
  • Permitirles a los varones jugar deportes violentos, imponer sus propias reglas y ser independientes.
  • Festejarles cuando rompen las reglas para conseguir sus objetivos y cuando son competitivos.
  • Felicitarlos cuando salen con más de una mujer a la vez.
  • Decirles que los varones no lloran.

12No denunciar a un hombre que está ejerciendo violencia contra una mujer. La violencia de género es una epidemia en el mundo y Latinoamérica no es una excepción. Callar ante situaciones de violencia contra ti misma, tus hijas o contra otras mujeres es la mejor manera de asegurarte que el machismo seguirá vivito y coleando por muchas más generaciones. El silencio sólo permite que el culpable siga actuando de manera impune. ¡Busca ayuda ya!

Frase sobre machismo de Gabriel Garcia Marquez - Yo diría que el machismo tanto en hombres como en mujeres no es otra cosa que la usurpación del derecho ajeno

Las mujeres somos más machistas de lo que deseamos admitir.

Si creciste en Latinoamérica has absorbido desde muy pequeña una serie de “verdades” que se presentan como incuestionables y que aparentemente debes respetar si quieres ser parte de la sociedad. Lo malo es que tras esas “verdades” se oculta la creencia de que hay razones de tipo biológico para los distintos roles, comportamientos y emociones de cada sexo. Es decir que es natural (o innato) para los hombres demostrar su superioridad, dominancia, agresión, etc. Y que es natural para las mujeres ser débiles, serviles, emocionales, etc. Pero la realidad es que todos estos no son más que estereotipos aprendidos e ideas culturales que se pueden cambiar.

El primer paso para efectivizar ese cambio es que tú revises tus creencias, tus actitudes y tus palabras para que dejes de perpetuar ese machismo que no hace más que limitar tus oportunidades.

Madres que trabajan: Cómo mantener la cordura

Si sientes que te falta poco para arrojar a tu hijo por la ventana, que te está por dar un ataque de nervios o que estás a punto de ponerte a llorar desconsoladamente, no dejes de leer esto. Es la dosis de cordura que necesitan las madres que trabajan para seguir adelante.

Odisea de las madres que trabajan

Los días que he pasado en casa de mis amigos Ana y Mario en Madrid han renovado mi respeto por las madres que trabajan y sobre todo, las que tienen familias jóvenes. Aún las que como Ana tienen un Mario que colabora con todos los aspectos de la crianza de su hijo Leo de 2 años y medio, el desafío es intenso.

Ana, Mario y Leo, protagonistas de este blog sobre madres que trabajan. No dejes de leer estas estrategias para mamás que trabajan!

Ana, Mario y Leo, protagonistas de este blog sobre madres que trabajan

Los días se suceden sin solución de continuidad. Comienzan a las 7:30, hora en que Leo despierta a sus padres subiéndose a su cama. Ana se levanta, se viste y maquilla, viste y da el desayuno a Leo, y prepara las cosas que su hijo debe llevar al preescolar a donde lo deja antes de irse a trabajar.

A la salida de su trabajo, recoge al niño, lo lleva a la plaza y regresa con él entre 6:30 y 7 para bañarlo, darle de cenar, y leerle cuentos por una hora hasta que por fin se duerme entre las 10 y las 10:30 de la noche. (Por su parte, Mario prepara la cena, pone la mesa, lava los platos y limpia la cocina).

A esa altura de la noche, Ana (que además está embarazada) a duras penas tiene energía para ver un fragmento de alguna serie televisiva antes de caer rendida y empezar todo otra vez al día siguiente. Como la mayoría de las mamás que trabajan (¡y cada vez más papás!) no le queda demasiado tiempo para si misma.

¿Te suena familiar la escena?

La pregunta es ¿cómo pasar estos años de tanta demanda física, emocional y psicológica manteniendo tu sanidad y tu pareja?

Estrategias para madres que trabajan

Aquí van algunas estrategias que Ana y Mario respetan a muerte y que les dan muy buenos resultados:

1Comparte las actividades y admite que no hace falta que ambos hagan absolutamente todo. Hay algunas batallas que es preferible no pelear. Si tu pareja hace de todo pero le molesta ir al supermercado, y a ti no te molesta hacerlo pero prefieres no lavar los platos, pacten asumir una de esas responsabilidades la mayoría del tiempo sin protestar.

2Túrnate con tu pareja con frecuencia para salir con amigos, al cine, al gimnasio o a hacer algo que les guste. Este espacio individual (que debes aprovechar varias veces por semana) le permite a cada uno renovarse y encontrarse consigo mismo sin la presencia ni la demanda constante de los hijos.

3Apóyense mutuamente en las actividades laborales. Con buena onda y entusiasmo, empújense a hacer el esfuerzo para asistir a ocasiones importantes para cada uno, a veces sobreponiéndose al cansancio.

 Aquí tienes otro blog sobre el tema conciliación trabajo y familia que te puede interesar.

Y aquí van mis sugerencias como observadora de primera mano de madres que trabajan.

4Créate espacios de silencio a diario. Es imposible vivir una rutina tan exigente como la que tienes sin parar nunca. El agobio no puede sino ponerte de mal humor. Pero esto es relativamente fácil de resolver con diez minutos de silencio. Vete a dar una vuelta a la manzana, enciérrate en tu cuarto, sal al balcón, tómate una ducha… No importa cómo ni dónde pero sí que hagas una interrupción de la rutina y del ruido para alejarte de las constantes demandas prácticas de tu familia hacia ti. Verás que hay un antes y un después de ese breve oasis cotidiano.

Keep calm y agradece a una madre que trabaja. No te pierdas estas estrategias para madres que trabajan!

Siempre que puedas, expresa tu admiración por las madres que trabajan.

5En los momentos de agobio, expresa que estás agobiada y pide ayuda o pide paciencia. A Ana no le gusta quejarse y sabe que muchas madres que trabajan lo pasan peor que ella. Sin embargo, el esfuerzo que le insume aparentar que lo puede hacer todo y que está todo bien es tan grande, que la deja agotada. Seguramente sería menos estresante admitir que necesita diez minutos de descompresión antes de poder preparar el baño de Leo. O que esa noche necesita una mano con el baño.

6Reduce drásticamente la cantidad de decisiones que tomas a diario. Como mamá que trabaja y mujer de carrera tomas mil pequeñas decisiones por día. La mayoría son tan pequeñas que ni siquiera las registras como decisiones. Qué ropa le pondrás a tu hijo. Qué le darás de desayuno. Quién lo lleva al colegio. Qué cenarán. Etc, etc. Aunque no lo creas, llega un punto en que estas miles de decisiones colapsan la capacidad de decidir de tu cerebro. Terminas exhausta y no sabes por qué y cuando llega el momento de tomar una decisión importante ya no tienes la energía para hacerlo. Entonces, estandariza lo máximo posible todas estas decisiones sin importancia y rutinarias. Crea un calendario de la ropa que te pondrás y les pondrás a tus hijos toda la semana. Lo que comerán. Qué harán después de la escuela cada día, y demás.

Frase inspiradora para madres que trabajan: La doble carga a la que se enfrentan las mamás que trabajan afecta significativamente sus carreras profesionales.

La doble carga a la que se enfrentan las mamás que trabajan afecta significativamente sus carreras profesionales.

7Hazte tiempo para salir con adultos y hablar de tus desafíos personales. Siempre alivia saber que no eres la única que está pasando por ciertas circunstancias. Encuentra amigas en situaciones similares y apóyense recíprocamente.

8Haz algo regularmente que te de mucho placer. Por ejemplo un masaje o alguna otra actividad sensorial que te relaje. Y si no puedes pagarlo, proponle a una amiga hacerse masajes mutuamente. Se creativa y encuentra la manera de hacer eso que te encanta porque tiene un efecto súper positivo en tu bienestar.

La etapa de la vida en la que te encuentras es especial y de gran crecimiento. Pero también es una de las más demandantes y pondrá todo a prueba. Asegúrate de implementar estas ideas para salir airosa y con tu cordura y tu pareja intactas.

Y cuéntame, ¿qué otras estrategias te dan buen resultado?

 

10 Maneras para Aprender a Decir No (sin Sentirse Culpable!)

Para las mujeres y los latinos que valoran tanto las relaciones personales, decir no es difícil. ¡Imagínate para una latina! Por eso te traemos 10 maneras para aprender a decir no (sin sentirse culpable) ¡A practicar!

Hemos crecido valorando las relaciones personales y escuchando lo importante que es complacer a todo el mundo siendo niñas perfectas. Es lógico que decir no nos parezca la forma más rápida de convertirnos en parias sociales. ¿Por qué hacerlo?

Pero ¿te cuento algo? Hace tiempo aprendí que “no” es la palabra más poderosa de mi vocabulario. Me ayuda a mantenerme fiel a mis prioridades y evitar distracciones en las que caigo fácilmente cada vez que digo “sí” a cosas que me sacan de foco. ¿Quieres disminuir el estrés en tu vida? ¿Conciliar trabajo y familia? ¡Aprende a decir no!

Ahora el secreto de decir no y sentirte feliz de hacerlo es aprender a decir no sin usar la palabra “no”. Ser asertiva sin sonar antipática o negativa. Aquí te cuento como lograrlo.

10 Maneras para Aprender a Decir No (sin Sentirse Culpable!) | La manera más rápida de reducir tu estrés es aprender a decir NO

Las latinas tenemos dificultades en decir no porque creemos que afectará nuestras relaciones. Practica cómo rechazar un pedido sin usar la palabra no.

Cómo aprender a decir no con estas 10 formas eficaces y sencillas

  1. Sí, y dime que prioridad abandono.

“¡Sí! Ahora dime cuál de estas prioridades debo abandonar”.

Si tu jefe te pide que hagas algo y sabes que te será imposible hacer eso más lo que ya estás haciendo, pídele que te aclare cuál de tus prioridades debes abandonar. Eso lo ayudará a cambiar de idea o a permitirte dejar de lado alguna otra responsabilidad.

  1. Sí. Con estas condiciones

“¡Sí claro! Pero recién lo puedo hacer la semana próxima”. O con la ayuda de otra persona más, o después de que termines lo que estás haciendo. La idea aquí es que puedes hacer lo que te piden sólo bajo ciertas condiciones.

  1. Sí. A cambio, necesito que esto.

“¡Sí, claro! Encantada de ayudarte a terminar el proyecto. Voy a cambiar una cita que tengo así me puedo quedar hasta tarde. Ahora, si me quedo hoy, voy a tener que salir temprano un día esta semana para ir a esta cita”. O cualquier otro intercambio apropiado.

Tal vez te venga bien leer acerca de cómo lograr que tu pareja apoye tus ambiciones laborales en este artículo.
  1. Sí. A cambio, necesito que tú hagas esto por mí.

“Sí, claro. Es un placer ayudarte con X. Lo único es que si te ayudo con X tú tendrás que hacer Y por mí”.

Vamos a aprender a decir no pidiendo a la otra persona que haga algo que tú dejarás de hacer por ayudarla. Por ejemplo: “Yo escribo el reporte para el comité y a cambio tu preparas la Power Point para la reunión del martes.” Si no acepta el intercambio, entonces puedes decir: “En ese caso no voy a poder ayudarte porque no tengo tiempo de hacer ambas cosas”.

  1. Sí. Con compensación extra.

    10 Maneras para Aprender a Decir No (sin Sentirse Culpable!) | Practica estas diez sugerencias y pronto te sentirás cómoda rechazando pedidos que te sacan tiempo y no apoyan tus prioridades

    Practica estas diez sugerencias y pronto te sentirás cómoda rechazando pedidos que te sacan tiempo y no apoyan tus prioridades

“Sí, ¡claro! Con gusto cubro a Juan. Pero hacer mi trabajo y cubrir el suyo implica trabajar los fines de semana por dos meses. ¿Podemos hablar de la compensación?

El objetivo es dejar claro que estás dispuesta a hacer lo necesario para ayudar pero que quieres ser compensada por el esfuerzo que requiere. Esta estrategia funciona en ciertas situaciones, no cuando se supone que debes cubrir a un miembro de tu equipo que faltó por pocos días. Pero tenla presente para cuando se te presente la ocasión.

  1. Me siento halagada pero paso.

“Me siento halagada de que hayas pensado en mi para esto. Desafortunadamente, estoy muy comprometida y voy a tener que dejarlo pasar.” Puedes decir sólo esto o agregar lo que te sugiero en el próximo apartado.

  1. Me siento halagada. Te recomiendo a alguien.

“Me halaga que hayas pensado en mi pero tengo un compromiso previo. Sin embargo te puedo recomendar a alguien que es perfecto para lo que necesitas”. Cuando recomiendas a alguien que puede hacer lo que te pidieron a ti, en lugar de enfocarse en que le estás diciendo no, la otra persona estará agradecida por tu asistencia.

  1. Me siento halagada. No podría dar lo mejor de mi.

“Gracias por pensar en mi. Desafortunadamente no tengo el tiempo que me requeriría hacer este trabajo bien. De manera que en esta ocasión, paso.” Otra vez, puedes quedarte aquí o recomendar a alguien capaz de hacer un muy buen trabajo.

Decir No con frecuencia te permite decir SI a lo realmente importante | Lee las 10 Maneras para Aprender a Decir No (sin Sentirse Culpable!)

Aprende a decir No y ¡liberarás tu vida de estrés!

  1. Me siento halagada. Podría entrenar a otra persona.

“¡Gracias por pensar en mi! Me encantaría hacerlo. Desafortunadamente no tengo el tiempo que me requeriría hacer bien este trabajo. Pero con todo gusto entreno a quien tú me digas”. Aprendemos a decir no, demostrando buena voluntad, espíritu de equipo y apreciación por la oportunidad, de manera que en el futuro la persona te tenga en consideración.

  1. Déjame mirar mi calendario.

“Me encantaría hacerlo. Déjame mirar mi calendario para asegurarme de que realmente puedo”. Esta es una maravillosa manera de evitar la tentación de dar una respuesta inmediata. Luego de que te hayas tomado el tiempo de pensar acerca de lo que te pidieron puedes responder con una razón válida de por qué no puedes asumir un nuevo compromiso.

Aprender a decir no ahora es fácil, si practicas 😉

Créeme, puedes rápidamente aprender a decir no, si practicas estas 10 maneras de decir no y las dices con una sonrisa y con un lenguaje no verbal positivo, muy pronto te sentirás súper cómoda rechazando pedidos que consumen tu valioso tiempo y que no son una prioridad para tu carrera profesional. ¡También funcionan en casa!

Y si necesitas coaching directo de parte mía y de mi equipo de reconocidos expertos internacionales, además de una amplia gama de recursos de desarrollo de liderazgo, súmate al programa Step Up. Te ayudamos a ser tú, a la enésima potencia.

Si necesitas coaching directo de parte de Mariela Dabbah y de su equipo de reconocidos expertos internacionales, además de una amplia gama de recursos de desarrollo de liderazgo, súmate al programa Step Up. Te ayudamos a ser tú, a la enésima potencia.

Programa Step Up del RSM

Aprender a pedir: Estrategias que funcionan

Aprender a pedir concretamente lo que quieres es la mejor manera de lograr tus objetivos.

Mi colega Katherine tiene una meta. Hace tres años que trabaja en la misma compañía farmacéutica donde tiene el puesto de directora de marketing de varias marcas. Su objetivo es ser vicepresidenta de marketing en un año. Pero esa meta se verá truncada si ella se resiste a aprender a pedir.

A veces las circunstancias te fuerzan a aprender a pedir lo que quieres

En los últimos meses, la empresa donde trabaja Katherine ha estado comprando varias compañías más pequeñas y ha estado pasando por la restructuración propia de estas situaciones. En el proceso, despidieron al vicepresidente al que Katherine reportaba el 50% de su trabajo y ahora reporta a una persona con su misma jerarquía. “En otras palabas, me han bajado de jerarquía”, dice ella con cierta resignación.

Es importante que puedas aprender a pedir lo que deseas con claridad Photo Credit: www.womendish.com

Es importante que puedas aprender a pedir lo que deseas con claridad
Photo Credit: www.womendish.com

Decidió quedarse porque su otro jefe es el presidente de una división importante de la farmacéutica y alguien que siempre le ha abierto puertas y a quien considera un aliado para su próximo paso. “El sabe que es ridículo que me reporte a alguien que está a mi nivel pero me ha pedido paciencia y como es quien me ha ayudado a llegar hasta aquí, voy a escuchar su sugerencia.” (En otras palabras,  mi colega aún no está lista a aprender a pedir a su jefe que le de la oportunidad que busca.)

Pero para que Katherine cumpla su meta de llegar a vicepresidenta de marketing debe planificar los próximos meses en forma estratégica. No le queda otra alternativa que aprender a pedir lo que necesita ya mismo. Le sugerí que hablara con su presidente amigo en cuanto se asienten un poco las cosas para decidir juntos cuáles son los hitos que Katherine debe ir cumpliendo.

  • ¿En qué proyectos debe involucrarse?
  • ¿Qué tipo de responsabilidades adicionales debe asumir?
  • ¿Es necesario tomar algún curso de capacitación?
  • ¿Con qué otras personas dentro de la empresa debería empezar a establecer buenas relaciones?
  • ¿Cómo puede darle mayor trascendencia a lo que hace para que sus logros obtengan más visibilidad entre los que tienen en su poder darle la promoción?

    Todas las relaciones son de ida y vuelta. Aprender a pedir significa entender bien que tienes para dar.

    Todas las relaciones son de ida y vuelta. Aprender a pedir significa entender bien que tienes para dar.

Aprender a pedir con claridad

Lo que le ocurre a Katherine es algo bastante frecuente entre las mujeres. Acostumbradas a esperar a ser reconocidas por nuestro duro trabajo, no solemos pedir lo que queremos. Ahora, para poder hacerlo efectivamente,  es fundamental tener claros tus objetivos para comunicarlos a las personas que te pueden ayudar a llevarlos a cabo. En general, esa persona suele ser tu jefe inmediato pero a veces puede ser un ejecutivo/a un par de niveles por arriba de tu jefe. En ocasiones tienes con esa persona una relación de confianza, como en el caso de Katherine, y en otras no. Es importante expresar concretamente lo que buscas de esa persona y la finalidad que persigues. Practica lo que vas a decir con algún amigo antes de la reunión.

Aprender a pedir formalmente

No le caigas a nadie de sorpresa con tu pedido. Para aumentar tus chances de que te otorguen lo que solicitas, te conviene hablar formalmente con la persona cuando pueda dedicarte su atención. Pide una reunión donde puedas expresar tus metas y pedir sugerencias acerca de cómo cumplirlas. Incluso, salir a almorzar con la persona en cuestión pueda ser una mejor alternativa para tener una charla más relajada. Lo importante es que el individuo a quien vas a pedirle algo no sienta que lo has emboscado.

Las buenas relaciones profesionales deben ser mutuas. Aprende a ofrecer ayuda antes de pedirla. Photo Credit: thefutureofink.com

Las buenas relaciones profesionales deben ser mutuas. Aprende a ofrecer ayuda antes de pedirla.
Photo Credit: thefutureofink.com

Ofrece tu ayuda

Aquellos que te abran las puertas podrán en el futuro contar contigo como aliada o sea que parte del proceso de aprender a pedir es reconocer en qué puedes tú ayudar a esa persona. Si vas a la reunión habiendo pensado de qué manera tú puedes apoyar la “agenda” de la otra persona, ésta tendrá mayor inclinación a ayudarte.

Es bueno entender que las relaciones son siempre de ida y vuelta y que apoyar auténticamente la agenda de la persona que te ayuda es una de las mejores maneras de fortalecer conexiones profesionales. Por eso es crítico prepararte para esa reunión y tener tus preguntas listas así como respuestas a algunas que te puedan hacer a ti.

No te pierdas este post sobre cómo recibir feedback.
Si buscas desarrollar una red de contactos poderosa, súmate al Step Up!

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Katherine tiene bastante trabajo que hacer antes de hablar con su jefe pero no hay tiempo que perder. Cuanto antes aprenda a pedir ayuda a su jefe antes podrá enterarse de qué se espera de ella para obtener la promoción que tanto desea.

Si te interesa pasar al próximo nivel de tu carrera y no estás segura de cómo lograrlo, explora el programa que te ayudará a lograrlo por menos del costo de una taza de café al día.