Cómo mantener una conversación difícil y perder el temor a hacerlo

Este artículo es una propuesta a descubrir cómo podemos prepararnos para tener esa conversación difícil que aún no hemos tenido. Te invito a recorrer este camino juntas.

Es importante entrenarnos para conversar mejor. Así como podemos aprender a jugar un deporte, a hablar un idioma o a tocar un instrumento, también podemos aprender a conversar. Valoremos la preparación para poder conversar eficazmente.

Prepararte para conversaciones difíciles en el trabajo te ayuda a navegarlas con éxito. Foto tomada en el RSM Signature Event.

Prepararte para conversaciones difíciles en el trabajo te ayuda a navegarlas con éxito. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

El arte de conversar

Con-versar, quiere decir estar con-otro, conocer una versión diferente a la propia. Por eso, conversar eficazmente es un arte. No es un monólogo, es un intercambio.
Si cambian las conversaciones, cambian los resultados. Si quiero tener un resultado especifico en mi vida, necesito la conversación justa y correcta para lograrlo.

Planifica cuál es el resultado que buscas antes de tener una conversación. Foto tomada en RSM Signature Event NYC

Planifica cuál es el resultado que buscas antes de tener una conversación. Foto tomada en RSM Signature Event NYC

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¿Qué es una conversación difícil?

Una conversación difícil es aquella que me saca de mi propia zona de confort, porque no es una conversación cotidiana, justamente es una conversación diferente a las que entablo diariamente.
Es importante distinguir qué tipo de conversación será. O sea, cuál es el motivo: despido, disculpas, feedback, para coordinar acciones con otros, para disolver algún obstáculo, un pedido de aumento o de promoción en el cargo, de reclamo, para solicitar un reconocimiento, etc.
En general, las conversaciones difíciles son las que se difieren en el tiempo, se evitan, o suelen realizarse sin estar preparadas. Y esto suele generar consecuencias que podríamos haber evitado.
Cuando le pongo a una conversación la etiqueta de difícil, es porque en algún punto, me siento vulnerable frente a algo. Es reconocer que no me veo con las fortalezas necesarias y es también declarar una brecha entre lo que puedo y lo que quiero. Y eso es Aprender.

Aprender es aumentar mi capacidad de acción efectiva.

Aprender es justamente atravesar una brecha de un antes a un después que te encuentre diferente. ¿Qué querés cambiar de vos?

Cuando piensas en una conversación difícil como una conversación necesaria es más fácil animarte a tenerla. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

Cuando piensas en una conversación difícil como una conversación necesaria es más fácil animarte a tenerla. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

Pasar de una conversación difícil a una oportunidad

Una conversación difícil puede abrirme posibilidades si la veo como un desafío, como algo a lograr o como una meta importante para mí, pero me cierra posibilidades si la veo como algo para lo cual no me siento fuerte o capaz.
Te propongo re-encuadrar esta mirada y cambiar la expresión “conversación difícil” por “una conversación pendiente” o “una conversación necesaria”. ¿Qué es lo que va a cambiar para mí después de esta conversación? ¿Qué puede cambiar para el otro? ¿Qué puedo ganar o perder? Y en estas preguntas ir cambiando nuestra forma de ver este momento.

Llevar esta conversación adelante y lograr lo que te propongas puede ser un gran paso en tu propio proceso de liderazgo. Las organizaciones son nada más ni nada menos que una red de conversaciones. Si podes aprender a conversar mejor, cada vez estarás mejor entrenada para la próxima conversación. Y así cada oportunidad de conversar será clave para nuestro crecimiento profesional.

Te vendría bien re-enmarcar una conversación difícil como una conversación pendiente- Foto tomada en el RSM Signature Event

Te vendría bien re-enmarcar una conversación difícil como una conversación pendiente- Foto tomada en el RSM Signature Event NYC

Este es el tipo de trabajo que hacemos en el programa Step Up. ¡Explóralo!

3 momentos en el proceso de tener una conversación necesaria

1Antes — Como dijimos me saca de mi zona de confort, y por lo tanto representa un esfuerzo, una incomodidad. Es donde debo concentrarme. Hay que empezar por la primera conversación imprescindible que es la que debés tener con vos misma. Nuestra propia voz es la que nos cuenta qué nos pasa, qué sentimos, cómo estamos.
Volvamos al inicio: ¿Por qué decís que esta conversación es “difícil”? ¿Cuál es tu por qué?

• Porque me da miedo
• Porque no voy a poder
• Porque no sé
• Porque lo puedo lastimar
• Porque se me hace un nudo en la garganta
• Porque me duele la panza
• Porque me va a decir que no
• Porque no soy capaz
• Porque no me lo merezco

¿Cuál es tu por qué?

Del por qué al para qué
Allí está tu punta para empezar a desovillar este nudo y encontrarte con aquello que hoy te cierra posibilidades. Cambia ese por qué por ¿para qué te decís eso? ¿Para verte frágil? ¿Para ver al otro poderoso? ¿Para no animarte? ¿Para qué?
Con estas preguntas empezás a conectarte con tus propias limitaciones. Conocerte y aceptarte es el punto de partida para gestionarte.
Dos preguntas claves
Es el momento de ir más profundo y conectarnos con las dos preguntas que nos permiten el cambio y nos abren posibilidades.
¿Que quiero lograr con esta conversación? y ¿Qué me falta para lograrlo?
¿Qué querés lograr? ¿Cuál es resultado que buscás con tu conversación? ¿Qué querés que pase?
Y ¿qué te está faltando? ¿Confianza? ¿Seguridad? ¿Tener un guión? ¿Prepararte? ¿Ensayar? ¿Tener más claridad? ¿Ponerte en el lugar del otro? ¿Qué competencias requiere esta conversación? ¿Qué información tenés que saber y tener preparada? ¿Qué argumentos precisa tu conversación para demostrar lo que vas a decir? ¿Qué es importante que sepas hacer? Con todo esto estás lista para diseñar tu conversación, y tener un mapa de ruta para llevarla a cabo.

Repiensa una conversación difícil que estás postergando como una conversación pendiente. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

Repiensa una conversación difícil que estás postergando como una conversación pendiente. Foto tomada en el RSM Signature Event NYC.

2Durante — Es importante elegir criteriosamente el momento y el lugar donde tener la conversación, que te mantengas en el foco de lo que querés lograr y que confíes en tu mapa. Toda conversación tiene un inicio, un desarrollo y un cierre. Lo que te va ayudar a llegar al final es recordar que así como vos vas a expresarte, tenés que dar lugar al otro para que se exprese. Escuchar es lo que te va a garantizar entender y así poder evaluar los pasos siguientes sobre la marcha.

Además de expresar tu postura y conocer la del otro es imprescindible que haya una propuesta, es decir que puedan crearse nuevos compromisos mutuos basados en un ganar –ganar.

¿Qué podés pedir? ¿Qué podés ofrecer? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? Y con este nuevo acuerdo crear condiciones de satisfacción para ambas partes.

Vos sos más que las circunstancias, mantener el foco en el resultado que querés lograr, es la única forma de no distraerte y de no perderte en el camino. Hay cosas que no podés controlar, que están fuera de vos. Pero, vos podes hacerte cargo de tus palabras, de tus acciones, de tu forma de comunicar, de tu tono de voz, de tus silencios, de tus pausas, de tus gestos. Está en vos liderarte en este momento.

Pregúntate cuál es tu por qué estás diciéndote que esta conversación es difícil. Foto tomada en RSM Signature Event

Pregúntate cuál es tu por qué estás diciéndote que esta conversación es difícil. Foto tomada en RSM Signature Event NYC

3Después — Revisá, cómo te fue. ¿Cómo te sentiste? ¿Qué pudiste lograr y qué ajustes necesitás tener en cuenta para la próxima vez?

Mantenernos en aprendices siempre es la forma más poderosa de declararnos abiertas al aprendizaje, a la mejora continua, al cambio y a ¡ir por más! Es estar en un continuo reciclaje donde podés diseñar, conversar, aprender, y así ir avanzando hacia tu próximo nivel.

Si lográs tener la conversación difícil, necesaria, pendiente, entonces estarás atravesando la primera conversación realmente difícil que es escucharte a vos misma. Ser auténtica y negociar tus razones y propósitos para desarrollar tu potencial te va a habilitar a conversar cada vez con mayor eficacia. Cada vez más alineada con lo que querés lograr y siendo fiel a tus valores.

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Formación en Coordinación de Grupos con Psicodrama Psicoanalítico y Educación por el Arte. Coach Ontológico Profesional. Creadora proyecto "Las Helenas", un espacio de encuentro y aprendizaje de herramientas de coaching para mujeres, Escritora "Mujeres que ven". Comprometida con acompañar procesos de cambio, y trasformación a través de la creación de redes de mujeres. Desarrollo de propuestas para abordar la búsqueda de sentido y valores hacia logros personales para la vida.

2 replies
  1. Betina Bensignor
    Betina Bensignor says:

    Excelente nota.
    El concepto de conversación como un arte permite abordarla como algo a seguir perfeccionando a lo largo de la vida. Me acerca a la idea de la mejora continua, a salir de “esta conversación dificultosa” para asumir “otra oportunidad para superarme”.
    Muy motivadora. Gracias!!

    Reply

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